Escuela de Espectadores TMO 2025, la iniciativa organizada por la Corporación Cultural Municipal de Ovalle, dio inicio a un nuevo ciclo de sesiones para fomentar el diálogo, la apreciación artística y la generación de análisis colectivos entre las audiencias locales.
La versión 2025, comenzó sus clases con dos actividades que acercaron a los públicos a una mirada participativa del arte, junto al reconocido crítico y programador de artes escénicas Javier Ibacache.
El viernes 5 de septiembre, los participantes se reunieron en el Microcine del Centro de Extensión Cultural Municipal de Ovalle, para una introducción al concepto de “Espectador Situado”, donde, a través del ejercicio “Mi biografía de espectador en Ovalle”, los participantes compartieron sus propias historias y reflexionaron sobre cómo sus experiencias personales, el territorio y la memoria influyen en la forma en que se relacionan con las artes escénicas.
Siguiendo esta línea, el sábado 6 de septiembre, los participantes viajaron a Cerrillos de Tamaya, en un recorrido de observación guiada por Javier Ibacache, por entornos simbólicos del sector, como la plaza, el cementerio y la mina La Quiroga, a fin de explorar la relación entre el arte, el territorio y las comunidades.
Al respecto, Javier Ibacache, crítico y programador de artes escénicas, y quien imparte este taller, explicó:
“Esta es la tercera versión de la escuela de espectadores, donde el foco está puesto en el contexto, es decir, salimos de la sala, de la sala de análisis o de la sala de teatro y buscamos situar la escuela de espectadores en función del paisaje, en función del clima, de la temperatura. Para eso, este año estamos implementando una metodología que consiste fundamentalmente en sesiones presenciales.”
Por su parte, el director ejecutivo de la Corporación Cultural Municipal de Ovalle, Ifman Huerta Saavedra, destacó la relevancia de esta nueva edición y la estrategia de convocatoria implementada:
“Generamos una convocatoria abierta para poder encontrar públicos más ocasionales o personas que no son parte habitual de las actividades que desarrollamos en la corporación, con la intención de evaluar esta nueva estrategia y observar cómo se comportan, cómo se desenvuelven, la cantidad de clases a las que podrían asistir y cómo van construyendo, poco a poco, su propia relación con las artes.”
En esta edición, la Escuela de Espectadores tendrá una metodología presencial que combina exposiciones teóricas, ejercicios prácticos, salidas a terreno y espacios colaborativos de creación, permitiendo que cada asistente pueda vincular su propia experiencia con el contexto cultural, social y geográfico de Ovalle.
De esta forma, a través de diferentes módulos, se busca entregar herramientas para la lectura, el análisis y la apreciación de obras escénicas, promoviendo al mismo tiempo la reflexión sobre el rol de los públicos en la actualidad.


